lunes, 12 de julio de 2010

Linchan ‘por brujería’ a una familia evangélica en Chiapas

El estado mexicano de Chiapas ha vuelto a vivir un brutal suceso contra los evangélicos, por causa de su fe. A finales de agosto, 8 personas entraron armados con machetes en la choza de una familia vecina en la localidad indígena de Chalchihuitan. Mataron al padre y a la madre de la familia, y al hijo mayor (de 32 años). También hirieron a 5 niños más de la misma familia.

La razón de los asesinatos, según la agencia Compass Direct News, habría sido que el líder del grupo agresor consideraba que una reciente enfermedad de su hija se debía a las supuestas brujerías hechas por el padre de la familia atacada, Pedro Gómez Díaz, de fe evangélica. Por esta sola suposición, el agresor decidió reunir a más hombres y masacrar a la familia de su vecino.

Según el diario mexicano La Jornada, se había extendido en la población el rumor que las enfermedades y afecciones físicas entre la comunidad se debían a una supuesta actuación maligna de la familia, debido a sus oraciones y convicciones religiosas. Por ello, más personas se convencieron de participar en el linchamiento.

El fiscal público de Justicia Indígena, Mariano López Pérez, que lleva la investigación, ha explicado de forma clara y precisa que según los informes de los vecinos, Gómez Díaz era “un evangélico que oraba mucho”, y que nadie tenía constancia que la familia creyera en la brujería o la practicara.


La población donde ocurrieron los hechos está en una de las regiones más pobres de México, con niveles muy bajos de alfabetización.


SITUACIÓN DE LOS EVANGÉLICOS EN CHIAPAS

Este caso es uno más que reafirma la región de Chiapas como una de las zonas del mundo en la que hay más persecución contra los creyentes de fe evangélica. Los bajos niveles de educación escolar, la influencia de los caciques vinculados al Catolicismo tradicional y la marginalización de las familias que no se someten a la Iglesia Católica, deja muy desprotegidas a las familias que van a contracorriente con su fe. La propia Iglesia Católica tampoco toma una posición tajante ante lo que está ocurriendo: por ejemplo, nunca ha excomulgado a uno de los muchos católicos que participan en los salvajes hechos.

La organización Puertas Abiertas, que tiene como objetivo denunciar y concienciar sobre los ataques a la libertad de expresión de los cristianos en todo el mundo, explica que “miles de cristianos han sido expulsados de sus casa” en los últimos años, “por negarse a participar en las fiestas religiosas locales y abandonar el consumo de alcohol y drogas que facilitan los caciques”. Según la organización, las “falsas acusaciones” contra los evangélicos son frecuentes, y han llevado a algunos de ellos a ser encarcelados.

Sölo hace una semana hubo otra agresión contra los evangélicos en Chiapas. Católicos tradicionalistas habían encarcelado durante 20 horas a un grupo de evangélicos para exigirles el pago de dinero para celebraciones católicas. La lista sería interminable de relatar.