sábado, 30 de octubre de 2010

LAS 95 TESIS

M

Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz,

se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones

bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero,

Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y

Profesor Ordinario de esta última disciplina en

esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no

puedan estar presentes y debatir oralmente con

nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito.

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo

dijo: "Haced penitencia...", ha querido que

toda la vida de los creyentes fuera penitencia.

2. Este término no puede entenderse en el

sentido de la penitencia sacramental (es

decir, de aquella relacionada con la confesión

y satisfacción) que se celebra por el

ministerio de los sacerdotes.

3. Sin embargo, el vocablo no apunta solamente

a una penitencia interior; antes bien,

una penitencia interna es nula si no obra

exteriormente diversas mortificaciones de

la carne.

4. En consecuencia, subsiste la pena mientras

perdura el odio al propio yo (es decir, la

verdadera penitencia interior), lo que significa

que ella continúa hasta la entrada en el

reino de los cielos.

5. El Papa no quiere ni puede remitir culpa

alguna, salvo aquella que él ha impuesto,

sea por su arbitrio, sea por conformidad a

los cánones.

6. El Papa no puede remitir culpa alguna, sino

declarando y testimoniando que ha sido

remitida por Dios, o remitiéndola con certeza

en los casos que se ha reservado. Si éstos

fuesen menospreciados, la culpa subsistirá

íntegramente.

7. De ningún modo Dios remite la culpa a

nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y

lo someta en todas las cosas al sacerdote,

su vicario.

8. Los cánones penitenciales han sido impuestos

únicamente a los vivientes y nada

debe ser impuesto a los moribundos basándose

en los cánones.

9. Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en

la persona del Papa, quien en sus decretos

siempre hace una excepción en caso de

muerte y de necesidad.

10. Mal y torpemente proceden los sacerdotes

que reservan a los moribundos penas canónicas

en el purgatorio.

11. Esta cizaña, cual la de transformar la pena

canónica en pena para el purgatorio, parece

por cierto haber sido sembrada mientras

los obispos dormían.

12. Antiguamente las penas canónicas no se

imponían después sino antes de la absolución,

como prueba de la verdadera contrición.

13. Los moribundos son absueltos de todas sus

culpas a causa de la muerte y ya son muertos

para las leyes canónicas, quedando de

derecho exentos de ellas.

14. Una pureza o caridad imperfectas traen

consigo para el moribundo, necesariamente,

gran miedo; el cual es tanto mayor

cuanto menor sean aquéllas.

15. Este temor y horror son suficientes por sí

solos (por no hablar de otras cosas) para

constituir la pena del purgatorio, puesto

que están muy cerca del horror de la desesperación.

16. Al parecer, el infierno, el purgatorio y el

cielo difieren entre sí como la desesperación,

la cuasi desesperación y al seguridad

de la salvación.

17. Parece necesario para las almas del purgatorio

que a medida que disminuya el

horror, aumente la caridad.

18. Y no parece probado, sea por la razón o por

las Escrituras, que estas almas estén excluidas

del estado de mérito o del crecimiento

en la caridad.

19. Y tampoco parece probado que las almas

en el purgatorio, al menos en su totalidad,

tengan plena certeza de su bienaventuranza

ni aún en el caso de que nosotros podamos

estar completamente seguros de ello.

20. Por tanto, cuando el Papa habla de remisión

plenaria de todas las penas, significasimplemente el perdón de todas ellas, sino

solamente el de aquellas que él mismo impuso.

21. En consecuencia, yerran aquellos predicadores

de indulgencias que afirman que el

hombre es absuelto a la vez que salvo de

toda pena, a causa de las indulgencias del

Papa.

22. De modo que el Papa no remite pena alguna

a las almas del purgatorio que, según los

cánones, ellas debían haber pagado en esta

vida.

23. Si a alguien se le puede conceder en todo

sentido una remisión de todas las penas, es

seguro que ello solamente puede otorgarse

a los más perfectos, es decir, muy pocos.

24. Por esta razón, la mayor parte de la gente

es necesariamente engañada por esa indiscriminada

y jactanciosa promesa de la liberación

de las penas.

25. El poder que el Papa tiene universalmente

sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura

lo posee en particular sobre su diócesis o

parroquia.

26. Muy bien procede el Papa al dar la remisión

a las almas del purgatorio, no en virtud

del poder de las llaves (que no posee),

sino por vía de la intercesión.

27. Mera doctrina humana predican aquellos

que aseveran que tan pronto suena la moneda

que se echa en la caja, el alma sale volando.

28. Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda

cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden

ir en aumento, más la intercesión de la

Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.

29. ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del

purgatorio desean ser redimidas? Hay que

recordar lo que, según la leyenda, aconteció

con San Severino y San Pascual.

30. Nadie está seguro de la sinceridad de su

propia contrición y mucho menos de que

haya obtenido la remisión plenaria.

31. Cuán raro es el hombre verdaderamente

penitente, tan raro como el que en verdad

adquiere indulgencias; es decir, que el tal

es rarísimo.

32. Serán eternamente condenados junto con

sus maestros, aquellos que crean estar seguros

de su salvación mediante una carta

de indulgencias.

33. Hemos de cuidarnos mucho de aquellos

que afirman que las indulgencias del Papa

son el inestimable don divino por el cual el

hombre es reconciliado con Dios.

34. Pues aquellas gracias de perdón sólo se

refieren a las penas de la satisfacción sacramental,

las cuales han sido establecidas

por los hombres.

35. Predican una doctrina anticristiana aquellos

que enseñan que no es necesaria la

contrición para los que rescatan almas o

confessionalia.

36. Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido

tiene derecho a la remisión plenaria

de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.

37. Cualquier cristiano verdadero, sea que esté

vivo o muerto, tiene participación en todos

lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación

le ha sido concedida por Dios,

aun sin cartas de indulgencias.

38. No obstante, la remisión y la participación

otorgadas por el Papa no han de menospreciarse

en manera alguna, porque, como ya

he dicho, constituyen un anuncio de la remisión

divina.

39. Es dificilísimo hasta para los teólogos más

brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante

el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias

y la verdad de la contrición.

40. La verdadera contrición busca y ama las

penas, pero la profusión de las indulgencias

relaja y hace que las penas sean odiadas;

por lo menos, da ocasión para ello.

41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse

con cautela para que el pueblo no

crea equivocadamente que deban ser preferidas

a las demás buenas obras de caridad.

42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la

intención del Papa, en manera alguna, que

la compra de indulgencias se compare con

las obras de misericordia.

43. Hay que instruir a los cristianos que aquel

que socorre al pobre o ayuda al indigente,

realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.

44. Porque la caridad crece por la obra de caridad

y el hombre llega a ser mejor; en cambio,

 no lo es por las indulgencias, sino a lo

mas, liberado de la pena.

45. Debe enseñarse a los cristianos que el que

ve a un indigente y, sin prestarle atención,

da su dinero para comprar indulgencias, lo

que obtiene en verdad no son las indulgencias

papales, sino la indignación de Dios.

46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no

son colmados de bienes superfluos, están

obligados a retener lo necesario para su casa

y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.

47. Debe enseñarse a los cristianos que la

compra de indulgencias queda librada a la

propia voluntad y no constituye obligación.

48. Se debe enseñar a los cristianos que, al

otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita

cuanto desea una oración ferviente

por su persona, antes que dinero en efectivo.

49. Hay que enseñar a los cristianos que las

indulgencias papales son útiles si en ellas

no ponen su confianza, pero muy nocivas

si, a causa de ellas, pierden el temor de

Dios.

50. Debe enseñarse a los cristianos que si el

Papa conociera las exacciones de los predicadores

de indulgencias, preferiría que la

basílica de San Pedro se redujese a cenizas

antes que construirla con la piel, la carne y

los huesos de sus ovejas.

51. Debe enseñarse a los cristianos que el Papa

estaría dispuesto, como es su deber, a dar

de su peculio a muchísimos de aquellos a

los cuales los pregoneros de indulgencias

sonsacaron el dinero aun cuando para ello

tuviera que vender la basílica de San Pedro,

si fuera menester.

52. Vana es la confianza en la salvación por

medio de una carta de indulgencias, aunque

el comisario y hasta el mismo Papa pusieran

su misma alma como prenda.

53. Son enemigos de Cristo y del Papa los que,

para predicar indulgencias, ordenan suspender

por completo la predicación de la

palabra de Dios en otras iglesias.

54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en

un mismo sermón se dedica tanto o más

tiempo a las indulgencias que a ella.

55. Ha de ser la intención del Papa que si las

indulgencias (que muy poco significan) se

celebran con una campana, una procesión y

una ceremonia, el evangelio (que es lo más

importante)deba predicarse con cien campanas,

cien procesiones y cien ceremonias.

56. Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa

distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente

mencionados ni conocidos entre

el pueblo de Dios.

57. Que en todo caso no son temporales resulta

evidente por el hecho de que muchos de los

pregoneros no los derrochan, sino más bien

los atesoran.

58. Tampoco son los méritos de Cristo y de los

santos, porque éstos siempre obran, sin la

intervención del Papa, la gracia del hombre

interior y la cruz, la muerte y el infierno del

hombre exterior.

59. San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia

eran los pobres, mas hablaba usando el

término en el sentido de su época.

60. No hablamos exageradamente si afirmamos

que las llaves de la iglesia (donadas

por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.

61. Esta claro, pues, que para la remisión de las

penas y de los casos reservados, basta con

la sola potestad del Papa.

62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto

evangelio de la gloria y de la gracia de

Dios.

63. Empero este tesoro es, con razón, muy

odiado, puesto que hace que los primeros

sean postreros.

64. En cambio, el tesoro de las indulgencias,

con razón, es sumamente grato, porque

hace que los postreros sean primeros.

65. Por ello, los tesoros del evangelio son redes

con las cuales en otros tiempos se pescaban

a hombres poseedores de bienes.

66. Los tesoros de las indulgencias son redes

con las cuales ahora se pescan las riquezas

de los hombres.

67. Respecto a las indulgencias que los predicadores

pregonan con gracias máximas, se

entiende que efectivamente lo son en cuanto

proporcionan ganancias.

68. No obstante, son las gracias más pequeñas

en comparación con la gracia de Dios y la

piedad de la cruz.

69. Los obispos y curas están obligados a admitir

con toda reverencia a los comisarios de

las indulgencias apostólicas.

70. Pero tienen el deber aún más de vigilar con

todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos,

para que esos hombres no prediquen

sus propios ensueños en lugar de lo que el

Papa les ha encomendado.

71. Quién habla contra la verdad de las indulgencias

apostólicas, sea anatema y maldito.

72. Mas quien se preocupa por los excesos y

demasías verbales de los predicadores de

indulgencias, sea bendito.

73. Así como el Papa justamente fulmina excomunión

contra los que maquinan algo,

con cualquier artimaña de venta en perjuicio

de las indulgencias.

74. Tanto más trata de condenar a los que bajo

el pretexto de las indulgencias, intrigan en

perjuicio de la caridad y la verdad.

75. Es un disparate pensar que las indulgencias

del Papa sean tan eficaces como para que

puedan absolver, para hablar de algo imposible,

a un hombre que haya violado a la

madre de Dios.

76. Decimos por el contrario, que las indulgencias

papales no pueden borrar el más leve

de los pecados veniales, en concierne a la

culpa.

77. Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy,

no podría conceder mayores gracias, constituye

una blasfemia contra San Pedro y el

Papa.

78. Sostenemos, por el contrario, que el actual

Papa, como cualquier otro, dispone de mayores

gracias, saber: el evangelio, las virtudes

espirituales, los dones de sanidad, etc.,

como se dice en 1ª de Corintios 12.

79. Es blasfemia aseverar que la cruz con las

armas papales llamativamente erecta,

equivale a la cruz de Cristo.

80. Tendrán que rendir cuenta los obispos,

curas y teólogos, al permitir que charlas tales

se propongan al pueblo.

81. Esta arbitraria predicación de indulgencias

hace que ni siquiera, aun para personas

cultas, resulte fácil salvar el respeto que se

debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas

indudablemente sutiles de los laicos.

82. Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el

purgatorio a causa de la santísima caridad

y la muy apremiante necesidad de las almas,

lo cual sería la más justa de todas las

razones si él redime un número infinito de

almas a causa del muy miserable dinero

para la construcción de la basílica, lo cual

es un motivo completamente insignificante?

83. Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las

misas y aniversarios por los difuntos y por

qué el Papa no devuelve o permite retirar

las fundaciones instituidas en beneficio de

ellos, puesto que ya no es justo orar por los

redimidos?

84. Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad

de Dios y del Papa, según la cual conceden

al impío y enemigo de Dios, por medio

del dinero, redimir un alma pía y amiga

de Dios, y por que no la redimen más bien,

a causa de la necesidad, por gratuita caridad

hacia esa misma alma pía y amada?

85. Del mismo modo: ¿Por qué los cánones

penitenciales que de hecho y por el desuso

desde hace tiempo están abrogados y

muertos como tales, se satisfacen no obstante

hasta hoy por la concesión de indulgencias,

como si estuviesen en plena vigencia?

86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya

fortuna es hoy más abundante que la de los

más opulentos ricos, no construye tan sólo

una basílica de San Pedro de su propio dinero,

en lugar de hacerlo con el de los pobres

creyentes?

87. Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el

Papa y qué participación concede a los que

por una perfecta contrición tienen ya derecho

a una remisión y participación plenarias?

88. Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría

hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace

ahora una vez, concediese estas remisiones

y participaciones cien veces por día a cualquiera

de los creyentes?

89. Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias,

busca más la salvación de las almas

que el dinero, ¿por qué suspende las

cartas e indulgencias ya anteriormente

concedidas, si son igualmente eficaces?

90. Reprimir estos sagaces argumentos de los

laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos

con razones, significa exponer a la Iglesia

al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir

a la desdicha de los cristianos.

91. Por tanto, si las indulgencias se predicasen

según el espíritu y la intención del Papa,

todas esas objeciones se resolverían con facilidad

o más bien no existirían.

92. Que se vayan, pues todos aquellos profetas

que dicen al pueblo de Cristo: "Paz, paz"; y

no hay paz.

93. Que prosperen todos aquellos profetas que

dicen al pueblo: "Cruz, cruz" y no hay cruz.

94. Es menester exhortar a los cristianos que se

esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a

través de penas, muertes e infierno.

95. Y a confiar en que entrarán al cielo a través

de muchas tribulaciones, antes que por la

ilusoria seguridad de paz.

Wittenberg, 31 de octubre de 1517.
ARTÍN LUTERO, 1517

Lutero: padre de la reforma, hombre de la Biblia

por Plutarco Bonilla



Las «modas religiosas» sólo revelan un hecho: la extraordinaria fragilidad del conocimiento bíblico que poseen los cristianos de hoy en día. No nos referimos principalmente a la memorización de textos bíblicos, aunque lo consideramos un buen hábito y de suma importancia ...



Hace algunos años, cuando faltaba relativamente poco tiempo para celebrarse el 450 aniversario del fallecimiento de Martín Lutero (ocurrido un 18 de febrero), recorrió el mundo la noticia de un descubrimiento catalogado como «sensacional». En efecto, los periódicos de muchos países publicaron artículos con títulos semejantes a éstos: «Apareció la Biblia de Lutero», «Descubierta la Biblia de bolsillo de Lutero».



La noticia no podía ser más oportuna. Informaciones que se tenían de algunos aspectos de la vida del reformador del siglo XVI, basadas en testimonios muy posteriores y por ello, de segunda mano, han sido ahora ratificadas como verdaderas.



La Biblia en cuestión fue descubierta por el investigador español Manuel Santos Noya, en la Biblioteca Estatal de Wittenberg, donde se dedicaba a catalogar viejas Biblias latinas. Al parecer, en dicha biblioteca hay unas catorce mil Biblias, en más de doscientos idiomas. Mientras revisaba un ejemplar en latín de 1519, publicado en Lyon, al doctor Santos le llamó la atención que esa Biblia tuviera notas escritas a mano. El análisis cuidadoso de la caligrafía y el estudio del contenido de las notas han demostrado que se trata del ejemplar utilizado por el propio Martín Lutero cuando, en el castillo de Wartburg, entre 1521 y 1522, tradujo el Nuevo Testamento al alemán.Martín Lutero se desempeñó como profesor de Sagrada Escritura en la Universidad de Wittenberg, donde dictó cursos sobre los Salmos y las epístolas El hombre de la Biblia



Este descubrimiento da pie para recordar un hecho que fuera fundamental en el movimiento reformista iniciado por el monje agustino: el lugar importantísimo que la Biblia ocupó en la vida personal de Martín Lutero y en la reforma protestante, de la que fuera incansable paladín. Ese estatus privilegiado de la Sagrada Biblia, expresado en la conocida frase Sola Scriptura, ha sido herencia indiscutible de las iglesias hijas de la Reforma, y de todos aquellos movimientos que, aun sin nexo histórico con ella, recogieron el manto y se autodefinen como protestantes o evangélicos.



Martín Lutero fue el hombre de la Biblia. No en vano se desempeñó como profesor de Sagrada Escritura en la Universidad de Wittenberg, donde dictó cursos sobre los Salmos y sobre las epístolas a los Romanos y a los Gálatas. Cuando después de haber clavado sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg lo conminaron para que se retractase de sus enseñanzas, contestó que no lo haría a menos que le demostraran, con base en las Escrituras, que estaba equivocado.



Como traductor de la Biblia a su idioma natal, Lutero contribuyó de manera decisiva a darle configuración al alemán literario de su época. Así lo han señalado los especialistas en la literatura de esa lengua. Pero, más que ese simple aspecto cultural por muy importante que sea, la vida y la obra del monje Martín se agigantan para la historia, tanto por la radicalidad (en el sentido etimológico de la palabra, de ir a las raíces) de sus posiciones teológicas, como por el legado que dejó a quienes, con sinceridad, quisieron adorar a Dios con toda libertad, según los dictados de su conciencia y bajo la guía inigualable de las Sagradas Letras.



Lugar de privilegio



Para él la Escritura ocupaba un lugar de privilegio en todo lo referido a las definiciones dogmáticas; es decir, a la determinación de la doctrina de la Iglesia. Ello no implicaba desprecio hacia otras formas de transmisión de la enseñanza cristiana (como por ejemplo, los documentos de los Padres de la Iglesia), sino subordinación de éstas a aquella. En otras palabras, los escritos cristianos a lo largo de los siglos son de incalculable valor para iluminar el sentido del texto bíblico; pero esos escritos han de ser juzgados a la luz de las Sagradas Escrituras, y no a la inversa. El patrón es la Biblia. Esta es la norma normans, o sea, la norma que norma, la regla que regula; lo otro, en tanto que sea de valor, será norma normata, es decir, norma que está sujeta a otra norma superior (lo que significa que se trata de una norma que es, a su vez, normada).



La Biblia descubierta, a la que nos hemos referido en el primer párrafo, debido a su tamaño ha sido calificada como «Biblia de bolsillo». Las notas manuscritas revelan que Lutero siguió usándola aun después de haber concluido la traducción. Podemos imaginarnos, quizás con sólo un pequeñísimo margen de error, que se trata de una Biblia que Lutero llevaba siempre consigo, lista para recibir las glosas marginales del inquieto biblista.



Esta comprensión que Lutero tenía de las Escrituras ha sido fundamental para todas las iglesias cristianas de la «tradición protestante» (en el amplio sentido del término, según apuntamos antes). Por eso son preocupantes algunos fenómenos que están proliferando últimamente entre las iglesias evangélicas.Conocer la Biblia es mucho más, que el sólo repetirla. La ignorancia en este aspecto nos convierte en presa fácil de cualquier «viento de doctrina». Uno de esos fenómenos en particular es en sobremanera inquietante. Nos referimos al desplazamiento de las Sagradas Escrituras hacia posiciones secundarias, en favor de la entronización de otros factores de la experiencia cristiana: los sentimientos (¿se estarán transformando esas iglesias en comunidades hedonistas, en las que se busca «pasar un rato tranquilo» y «sentirse bien y felices»?), una mal concebida «alabanza» (¿suplantarán con la música y el canto a la Biblia y a la teología en el lugar que les corresponde en la liturgia y en la vida cristiana?), y una pobre práctica de evangelización (importan ahora, más que la sencillez y las exigencias del mensaje del evangelio, el «teatrismo» y la espectacularidad que Jesús rechazó con tanto vigor en la tentación del desierto).



Modas religiosas



Lo anterior puede parecer muy duro, pero hemos estado en cultos evangélicos en los que no se ha leído la Biblia, o en los que se dedica al canto mucho más tiempo del que se dedica, en conjunto, a leer la Biblia y a comentarla. Para empeorar la situación, muchos de esos cánticos están vacíos de mensaje o tienen contenidos antibíblicos, o son simplemente repeticiones hasta el infinito de ciertas expresiones efectistas, con lo que lo único que se logra es crear un estado de «euforia» en el adorador. (A propósito, y si se nos permite el atrevimiento, recomendamos a los lectores buscar en el diccionario el significado de la palabra euforia).



Las «modas religiosas» (de las que tampoco se escapan ciertos sectores de la Iglesia Católica) sólo revelan un hecho: la extraordinaria fragilidad del conocimiento bíblico que poseen los cristianos de hoy en día. No nos referimos principalmente a la memorización de textos bíblicos, aunque lo consideramos un buen hábito y de suma importancia. Conocer la Biblia es mucho más, muchísimo más que el sólo repetirla. La ignorancia que muchos cristianos revelan en este aspecto los convierte en presa fácil de cualquier «viento de doctrina». Lo dicho resalta el significado y la pertinencia de la figura de Martín Lutero para nuestra época, aunque ya hayan transcurrido 450 años desde su fallecimiento. Esa memoria nos recuerda nuestra herencia (solían identificarnos como «el pueblo del Libro») y llama nuestra atención sobre la debilidad de nuestro cristianismo moderno, que subordina la Escritura a la emoción, en vez de subordinar esta última «a la Ley y los Profetas».

Importante aumento de la visibilidad de los evangélicos en Chile

    

Chile es uno de los países Latinoamericanos en el que el sabido aumento de evangélicos se está dando con más ímpetu. Las cifras oficiales hablan de un crecimiento del porcentaje de creyentes protestantes, que se sitúa en el 15,1 por ciento del total de la población. A ello se añade, la reciente instauración oficial del Día de las Iglesias Evangélicas, cada 31 de octubre.
Emilio Soto, presidente de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, considera que “la Iglesia Católica en este país va decreciendo cada vez más”, según ha dicho a la agencia mexicana Notimex. La razón está en las bases, considera, ya que “Chile ya no es un país católico porque mucha gente no se siente como tal”. Esta tendencia la corroboran las mismas instituciones católicas. El vicario de Santiago, Cristián Precht, por ejemplo, cree que pese a que “quizás se ha perdido en cantidad (de fieles)”, la Iglesia Católica habría “ganado en calidad”. Los datos muestran que mientras los evangélicos han aumentado del 12,4 al 15,1 por ciento, el Catolicismo se ha reducido del 76,8 al 69,9 en los últimos años.
        Pero el avance más significativo para la comunidad protestante en Chile ha sido su visibilidad pública. Ha sido de gran relevancia política el acuerdo aprobado por unanimidad en el Congreso Nacional, por el cual se declaró feriado el 31 de octubre, día que en el calendario oficial celebrará el recuerdo de la Reforma y pasará a ser Día Nacional de las Iglesias Evangélicas. Muchos consideran este avance como un claro gesto de la presidenta Michelle Bachelet hacia el mundo evangélico chileno.
Pese que durante la dictadura (1973-1990) Augusto Pinochet tuvo relación con algunos obispos evangélicos, fueron los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia, sin embargo, los que institucionalizaron la presencia de pastores evangélicos en las Fuerzas Armadas e incluso en el Palacio presidencial de La Moneda.
El presidente Patricio Aylwin (1990-1994) promovió la Ley de Libertad de Culto, que fue promulgada por su sucesor, Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000). El mandatario Ricardo Lagos (2000-2006), en tanto, publicó los reglamentos de esa legislación y Michelle Bachelet instauró las capellanías evangélicas en La Moneda y las Fuerzas Armadas.



RAÍCES EVANGÉLICAS O PROTESTANTES
Las iglesias evangélico-protestantes provienen en Chile de las corrientes tradicional europea (anglicanos y luteranos), la tradicional misionera (cercana a bautistas y metodistas estadounidenses) y la pentecostal. Éstos últimos son los más presentes, 7 de cada 10 evangélicos chilenos se consideran pentecostales.

Congreso Chileno celebra Día de Las Iglesias Evangélicas y honra a tres mineros

Se hizo entrega de un reconocimiento a 16 figuras evangélicas regionales, entre ellos los mineros evangélicos: José Henríquez, Osmán Araya y Omar Reygadas.

El dia martes, en el Congreso Nacional en Valparaíso, se llevó a cabo la ceremonia de celebración del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas, que se conmemora el 31 de octubre. El acto, fue encabezado por Alejandra Sepúlveda, presidenta de la Cámara de Diputados, el presidente del Senado, Jorge Pizarro y el Obispo Emiliano Soto, presidente de la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas UNE-CHILE.

El acto se realizó a las 12:30 horas en el Salón de Honor del Parlamento.
El evento comenzó con una oración de invocación, a cargo del Pastor Manuel Vargas, presidente del Consejo de Pastores de Valparaíso y capellán de la municipalidad de Valparaíso.
Tras los saludos protocolares, se hizo entrega de un reconocimiento a 16 figuras evangélicas regionales; a la familia evangélica, a la mujer evangélica; a una representación de los pueblos originarios, a la juventud evangélica y a los mineros evangélicos, entre los que se encuentran 3 de los mineros rescatados en Copiapó: José Henríquez, Osmán Araya y Omar Reygadas, según dice la agencia UPI.
El 31 de octubre fue institucionalizado en Chile como festividad religiosa, mediante el Decreto Nro 142, del 26 de Diciembre de 2005. Posteriormente, en noviembre de 2008, mediante la Ley N° 20.299, el Congreso Nacional, además, lo declaró como día feriado.
La ley surgió de mociones parlamentarias de las diputadas Alejandra Sepúlveda y Carolina Goic y de los diputados Alberto Robles, Enrique Accorsi, Pedro Araya, Marcos Espinosa, Carlos Abel Jarpa, Sergio Ojeda, Jorge Sabag y Mario Venegas y de los ex diputados Eduardo Díaz, Fernando Meza, Jaime Mulet, Carlos Olivares, Roberto Sepúlveda, Alejandro Sule y Samuel Venegas.

Consejo Evangélico dominicano llama a celebrar la Reforma Protestante

El próximo 31 de octubre, mientras algunos se divertirán en la celebración pagana de Halloween, en la Iglesia Evangélica se realizará el Día de la Reforma Protestante.

El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), llamó a todos sus miembros a celebrar con gratitud a Dios y renovada esperanza el 493 aniversario de la Reforma Protestante.


El rev. Reynaldo Franco Aquino, presidente de la entidad, manifestó que las iglesias evangélicas, siempre han contribuido a las necesidades humanas y al desarrollo social, un papel central en lo que ha sido la predicación del evangelio.
“El desarrollo Espiritual, Social, Cultural y Económico, se debe en gran parte, a los valores solidarios y éticos aportados por la Reforma, los cuales debido a la gran descomposición moral son más relevantes hoy”, destacó el revendo Franco.
El pastor resaltó que en República Dominicana la presencia evangélica data, desde los primeros días de la nación, “los evangélicos estuvieron presentes en la educación, la ciencia y la ayuda benéfica. Todos por igual comparten el mérito de que sus actuaciones solidarias debieron cumplirlas en medio de la discriminación e intolerancia que sufrieron por causa de su fe”.
El próximo 31 de octubre, mientras algunos se divertirán en la celebración pagana de Halloween, en la Iglesia Evangélica se realizará el Día de la Reforma Protestante. “Conmemoraremos la fecha y el acontecimiento, cuando el Señor inquietó la conciencia de un monje llamado Martín Lucero, iniciándose así la vuelta a la Palabra de Dios que estaba cautiva y manipulada por la Iglesia tradicional de aquella época, conocida también como la del oscurantismo”, dijo Franco.

martes, 26 de octubre de 2010

Conflicto árabe-israelí provoca éxodo de cristianos en Oriente Medio

Los cristianos de Oriente Medio además del sometimiento a reducidos espacios de libertad de culto por los estados-religión, también tienen que soportar los peligros de la guerra árabe-israelí.



Cualquier ocasión es propicia para un “choque destructivo entre el Oriente árabe musulmán y el Occidente cristiano”. Así lo advirtió el Patriarca de Antioquía de los Greco-Melquitas, Gregorios III Laham, en el Sínodo de Obispos para Oriente Medio que se celebra en el Vaticano.

El Arzobispo de Damasco y jefe de esa iglesia oriental bajo la cobertura de Roma, Gregorios III Laham, denunció que la presencia cristiana en el mundo árabe esta amenazada por las guerras que se desarrollan en la región, cuna del cristianismo, lo que hace suponer un inminente abandono masivo de cristianos.



La causa principal, según el patriarca, es el conflicto árabe-israelí, que ha propiciado, según precisó, los movimientos integristas, Hamás e Hizbollah. La emigración de cristianos, puede propiciar una sociedad árabe monocolor, “únicamente musulmana, frente a una sociedad europea llamada cristiana” declaró ante el sínodo Gregorios III Laham.

“Si esto ocurriera y Oriente se vaciara de sus cristianos, ello significaría que cualquier ocasión será propicia para un nuevo choque de culturas, de civilizaciones e incluso de religiones, un choque destructivo entre el Oriente árabe musulmán y el Occidente cristiano”, afirmó. Asimismo aseguró que proponer al Islam como única o principal fuente de legislación es un obstáculo para la igualdad de los ciudadanos ante la ley.

Gregorios III, hizo un llamamiento a los cristianos a que se queden en la tierra donde nació, vivió y murió Cristo y abogó por una separación entre Iglesia y Estado, entre identidad árabe, democracia, nación árabe o nación musulmana. Y agregó que el papel de los cristianos es crear una atmósfera de confianza entre Occidente y el mundo musulmán para trabajar por un nuevo Oriente Medio sin guerra.

En esta tercera jornada de sínodo, que se prolongará hasta el 24 de octubre y al que asisten 185 obispos, también intervino el cardenal John Patrick Foley, gran maestro de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, quien manifestó que cuanto más tiempo pase más difícil será encontrar una paz duradera y solucionar el conflicto àrabe-israelí.

Foley subrayó que la creación de asentamientos israelíes hace cada vez “más difícil” la construcción de un Estado palestino “factible e integral”.

Sobre el particular, el secretario general del comité para el diálogo Islam-Cristianismo, Harés Chebab, aseguró que el éxodo de cristianos, que en las últimas décadas se ha cuadruplicado, no puede atribuirse a motivos económicos, ya que entonces -subrayó- toda la región se habría despoblado.

“Es evidente que la discriminación, la persecución en ciertos lugares, el miedo en otro, la falta de libertad y la desigualdad de derechos están en la base de ese movimiento”, manifestó Chebab durante su intervención.

Por su parte el Patriarca de Jerusalén de los Latinos, Fouad Twal, dijo que la comunidad cristiana de Tierra Santa, a la que llamó “Iglesia del calvario”, sufre a causa de la violencia y la inestabilidad e instó a los cristianos de todo el mundo a visitarla y ayudarla para que no se convierta en un “museo al aire libre”.

El problema de la emigración sólo se solucionará cuando se resuelva el conflicto árabe-israelí y se mostró a favor de que Jerusalén sea una ciudad abierta, de las tres religiones monoteístas, indico por su parte el obispo de Reikiavik, Pierre Burcher, quien participa en el sinodo.

Los palestinos cristianos tienen un alto porcentaje de emigración comparados con los palestinos musulmanes. Los árabes cristianos en Cisjordania y en la Franja de Gaza se redujeron de un veinte por ciento de la población en la Segunda Guerra Mundial a menos del 1.7 por ciento en la actualidad.

Decenas de miles han abandonado sus sitios sagrados y su ancestral propiedad para vivir en el exterior.

En cambio, la población cristiana evangélica de Israel ha crecido en términos reales desde 34 mil en 1948 a 130 mil aproximadamente en 2005. En Israel los cristianos árabes suman 123 mil almas en tanto que los cristianos no árabes suman 29 mil. Los cristianos católicos específicamente constituían el 3.8 por ciento de la población, en 1980; mientras que en 2008 eran solamente 1.82 por ciento según la agencia Efe.

Todos los obispos que participan en la jornada abogaron por la necesidad de que los cristianos, que apenas son el 1,6 por ciento de la población, se queden allí en Oriente Medio y subrayaron que están llamados a trabajar por la paz y la reconciliación.

martes, 19 de octubre de 2010

Carta del minero chileno evangélico revela su arduo trabajo como guía espiritual


Una carta de José Henríquez enviada a su hermano Gastón Henríquez, relata la situación crítica por la que tuvieron que pasar los 33 mineros durante esos 70 días sin ver la luz del sol.

Tras casi veintidós horas, concluyó con éxito el histórico rescate de los 33 mineros que estuvieron atrapados 70 días a 700 metros de profundidad en el desierto de Atacama.

Aunque fue el rescate más caro, que costó 22 millones de dólares, de los cuales 15 millones asumió el Gobierno, y siete millones aportó la empresa privada elogiada por los presidentes del mundo y por la NASA.


Pocos le han dado el mérito al personaje José Henríquez, el minero chileno evangélico que sin ningún interés fue el guía espiritual que Dios usó para sus compañeros encontrarán más fortaleza en Jesús.

Mientras el Gobierno de Chile y los rescatistas buscaban la forma de sacarlos del hoyo en que estaban lo mineros. José Henríquez, se destacó como el guía espiritual del grupo de los mineros y les ayudó no a sobrevivir físicamente sino aferrarse a la esperanza de fe que Dios actuaría para librarlos de la muerte.

Una carta de José Henríquez enviada a su hermano Gastón Henríquez, relata la situación crítica por la que tuvieron que pasar los 33 mineros durante esos 70 días sin ver la luz del sol.

Esta es la carta del hermano Jose.

Gastón, qué bueno que te fue bien en el Te Deum y está bonito el salmo que me mando el hermano, lo voy a usar para predicar. Te cuento un poco. Aquí la mayoría participan del servicio de oración y glorifican a Dios.

En un comienzo dos aceptaron a Dios y se comprometieron con el Señor y los dos me ayudan en predicar y en la oración, los demás solo reciben.

Después de los dos sondajes que rompieron se les subió la espuma y fuimos bombardeados con crucifijos, medallitas, figuras de yeso, estampitas de vírgenes y sansebastianes, bueno tú sabes.
Tuve que ungir enfermos y se recuperaron. El señor ha fortalecido a muchos, así es que tenemos dos oraciones, una a las 12:00 y a las 18:30 hrs que es cadena a nivel mundial, aquí hay de diferentes credos, pero yo confío en el poder del “Señor” el cual nos ha usado fuertemente, quedaron de mandarnos más biblias pero tenemos para defendernos.

Bueno te contaría mas pero debo ser prudente y dejar que nuestro Señor obre en los corazones. Chaooo que Dios te bendiga.

José Henríquez

lunes, 18 de octubre de 2010

Consejo de Londres despide a un cristiano por mencionar a Dios en su lugar de trabajo

o más inconcebible de este caso fue que el tribunal justificó que el Consejo no había discriminado a Amachree, por motivos religiosos sino que había violado la confidencialidad mediante la publicación de su caso.

Un asesor cristiano, perdió su caso en contra de un Consejo de Londres, que lo despidió después de haber mencionado a Dios en su lugar de trabajo.
Todo Empleo, dictaminó que el Consejo Wandsworth actuó razonablemente al despedir a Duque Amachree, por falta grave después que este sugirió a un cliente que sufría de una enfermedad terminal, que no debía perder la esperanza, pero que tratara de poner su fe en Dios.

Lo más inconcebible de este caso, fue que el tribunal justificó que el Consejo no había discriminado a Amachree, por motivos religiosos sino que había violado la confidencialidad mediante la publicación de su caso.

Amachree, había trabajado con el Consejo Wandsworth, como agente de prevención de personas sin hogar durante 18 años, antes que lo despidieran en enero del 2009. Lamentablemente el cliente que había recibido el consejo Amachree, este lo denunció dos días después. Producto de la denuncia se abrió una investigación de seis meses sobre el comportamiento de Amachree y tres entrevistas con el Consejo.

Amachree, se representó ante el Tribunal del Trabajo, ayudado por el Centro Jurídico Cristiano, el cual tiene la intención de apelar la decisión. Andrea Minichiello Williams, directora del Centro Jurídico Cristiano, expresó que “estamos estupefactos porque el Tribunal no tuvo en cuenta la forma en que Amachree, fue tratado y estamos consternados porque dicen ellos que encontraron que Amachree, no fue objeto de discriminación por motivos de su fe.

“Esta decisión ha producido conmoción en la comunidad cristiana porque un tribunal se ha alineado con el Consejo para considerar que un par de comentarios alentadores fe en Dios es un acto de mala conducta grave”.

“Este es un día triste para los cristianos que simplemente quieren vivir su fe en el trabajo sin temor. Mi más sincero agradecimiento al Centro Jurídico Cristiano y a los que han mantenido junto a mí”, expresó Amachree.

viernes, 15 de octubre de 2010

Fe, organización democrática y unidad salvaron a los mineros chilenos


“Traté de acercarme a ellos para que conocieran la palabra del Señor. Ellos se sintieron apoyados por mí. Estábamos ansiosos después de tantos días allá abajo. Oramos todos juntos”, José Henríquez.

Fe en Dios, organización democrática y unidad, salvaron a los mineros chilenos quienes estuvieron durante 70 días a 700 metros bajo tierra atrapados en un yacimiento del norte de Chile.

Luis Urzúa, un experimentado minero de 54 años, casado y padre de dos hijos, y el último en abandonar el encierro, expresó que “hay que hablar con la verdad y creer en la democracia”.


José Henríquez, de 53 años, el evangélico que se transformó en el líder espiritual y brindó apoyo psicológico a quien lo necesitaba comentó que “siempre decidimos las cosas de forma democrática, fuimos un grupo muy organizado y Luis Urzúa nos lideró muy bien”, destacó Henríquez.

Henríquez agregó: “fui producto de esa organización, me tocó ser el líder espiritual para los muchachos. Traté de acercarme a ellos para que conocieran la palabra del Señor. Ellos se sintieron apoyados por mí. Estábamos ansiosos después de tantos días allá abajo. Oramos todos juntos antes de que comenzara la operación de rescate, sabíamos que todo iba a salir bien, pero igual había mucha ansiedad. Tuve que hablar mucho con mis compañeros para que todos estuviéramos calmados”, añadió.

El minero Franklin Lobos, el ex futbolista profesional y seleccionado chileno preolímpico, relató que la unidad fue fundamental para enfrentar el difícil reto de sobrevivir atrapados a 700 metros de profundidad, con poca agua y alimentos.

“Sin conocer a mucha gente supimos unirnos y fue lo más importante. Nos unimos en los momentos difíciles, cuando no había nada, cuando teníamos que tomar agua que no era para tomarla. Nos unimos cuando no había comida, cuando había que comerse una cucharadita de atún porque no había más”, resaltó el agradecido minero.

Hoy viernes, tres de ellos amanecieron en sus casas, tras haber sido dados de alta en la noche del jueves, y el resto continúa sometido a exámenes en el Hospital de Copiapó, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago, de donde saldrán en las próximas horas.

jueves, 14 de octubre de 2010

Mineros chilenos: “No somos 33, somos 34; Dios estuvo con nosotros”



La historia de los 33 mineros que fueron rescatados las pasadas horas después de 69 días de permanecer bajo tierra, está llena de episodios que muestran un humilde agradecimiento al Creador que para ellos, no los abandonó en ningún momento. “El número 34 (Dios) estuvo con nosotros desde el principio”.

El rescate de los 33 mineros en Chile presentó un elemento que asombró a las autoridades, los medios de comunicación y, principalmente, a los millones de personas que, en todo el mundo, vieron el operativo en directo a través de la televisión: la seguridad de que Dios estaba con ellos, les dio fortaleza y esperanza durante los 69 días que permanecieron atrapados en la mina de oro y cobre San José.


El martes 12 de octubre alrededor de las 20:00 (hora chilena) comenzó el operativo de liberación de estos 33 hombres que mantuvieron en vilo a la prensa del mundo entero desde que, el 5 de agosto, se produjo el accidente que los dejó enterrados a más de 620 metros bajo tierra. La confianza de que Dios los acompañaba no sólo les animó sino que transformó la vida de estos mineros y la de sus familias.

“No somos 33, somos 34. Dios está con nosotros”, escribió en una de sus cartas Jimmy Sánchez, el minero más joven del grupo que fue el quinto en salir a la superficie. Refiriéndose al Creador, otra de las cartas de los 33 que llegó a sus familiares los días previos al rescate, aseguraba que “el número 34 estuvo con nosotros desde el principio”.

La noche del 12 de octubre la mina San José (ubicada en la región de Copiapó, capital de la provincia del mismo nombre y de la III Región de Atacama) entró a la historia de Chile y el mundo. A las 23:19 (hora chilena) después de un largo proceso de ajustes técnicos, Manuel González, el experto en rescates de la empresa minera Codelco, iniciaba el descenso en la cápsula Fenix II que se deslizó por el ducto que se realizó con la perforadora T-130. “Ve en el nombre del Señor”, le dijo a González uno de los técnicos cuando comenzaba el descenso; 16 minutos después la cápsula tocaba fondo.

Casi una hora más tarde y luego de que en el interior de la mina y en la superficie se comprobó que todo estaba listo, Florencio Ávalos fue el primero de los 33 mineros en subir al receptáculo e iniciar el ascenso; al aplauso de sus compañeros mineros se sumaron los vítores de euforia que, en la superficie, se extendieron por todo el globo.

Las imágenes de la Televisión Nacional de Chile mostraban en la zona de la salida del túnel, a las autoridades (a la cabeza del presidente chileno Sebastián Piñera) y el equipo de rescate entonando el himno de ese país, mientras que en el ingreso al campo minero, la familia de Ávalos oraba, entonaba cánticos de agradecimiento al Señor y leía la Biblia. A las 23:19 emergía el Fenix II con Ávalos en su interior, que logró ver el cielo después de más de dos meses de encierro. La fotografía del minero apuntando al cielo y vistiendo una polera (t-shirt) en la que estaba inscrito “¡Gracias Señor!” le dio la vuelta al mundo.

A los pocos minutos y al grito de “¡vamos, vamos, vamos!”, Mario Sepúlveda de 40 años y el más popular de los 33 mineros por la efusividad y el buen humor con el que las semanas previas relataba por video la permanencia del grupo bajo tierra, llegaba a la superficie. Después de la revisión médica, fue el único que aceptó realizar declaraciones a los medios. “Estuve con Dios y con el diablo, pelearon y ganó Dios; me agarré de la mejor mano”, aseguró el minero.

Antes de abrazar a su esposa, al salir de la cápsula que lo transportó a la superficie, Carlos Mamani, el minero boliviano que quedó atrapado en su primer día de trabajo en la mina, se arrodilló y dio gracias a Dios por mantenerlo con vida.

La historia de Mario Gómez, el mayor de todo el grupo y el noveno el salir, también es un relato de transformaciones. La televisión chilena mostraba al mundo la escena en la que Gómez, apenas pisó tierra, se puso de rodillas y dio gracias a Dios por el rescate. Unos minutos antes, su hermano Hugo comentaba “es otro hombre… está muy dedicado a Dios”.

José Henriquez de 66 años que fue el número 24 en salir, se convirtió en el líder espiritual del grupo ya que, como reportaron los medios en todo el mundo, “se dedicó a consolar a sus compañeros con la palabra de Dios”. Mientras esperaban por su salida, los familiares que lo esperaban en el centro minero no dejaron de confiar en el Creador. “Creo que el propósito era que escuchen la palabra de Dios”, explicaba Hettiz, la esposa del minero que es miembro de la Iglesia pentecostal de Talca.

Después de 22horas y 35 minutos de rescate, al promediar las 22:00 hora chilena emergía Luis Urzúa el jefe del grupo quien lo primero que hizo al llegar a la superficie, fue dedicar una oración a Dios.

El esfuerzo de un país y sus autoridades, el coraje de un grupo de mineros que no se dio por vencido en ningún momento, sólo se compara con la fe que los acompañó durante los 69 días. Las palabras del presidente chileno a Urzúa cuando el minero le entregó el turno minero al final del rescate, son un ejemplo de la confianza en el Creador. “Agradecer a Dios que siempre estuvo con nosotros”.