miércoles, 19 de enero de 2011

Doctora cristiana obligada a abandonar panel de adopción va a la Corte de Justicia de la UE

Una pediatra británica que profesa la fe cristiana ha solicitado ser escuchada en la Corte de Justicia Europea después de haber sido obligada a dejar su puesto en el Panel del Consejo de Adopción del condado de Northamptonshire, debido a que ella cree que lo mejor para los niños adoptivos es ser ubicados con una madre y un padre. Sheila Matthews, una médica con 18 años de experiencia, está siendo representada en su demanda legal por el abogado especialista en derechos humanos Paul Diamond y por el Centro Legal Cristiano.

Matthews ha armado la demanda legal para determinar si el asesoramiento médico profesional respecto al “interés superior” del niño es “negado” por los “derechos de los homosexuales”. Su caso fue escuchado ayer en Leicester frente a un Tribunal laboral.

La médica de 50 años de edad fue destituida del panel después que ella pidió que se le permitiera abstenerse de votar cuando los niños estaban siendo ubicados con parejas homosexuales. Se le permitió que continúe prestando asesoría médica al Consejo, pero no que participe plenamente en el proceso del Panel. Ella le dijo al Tribunal que después de su despido, su contribución al trabajo de adopción por el Consejo fue “cada vez más reducido y su experiencia desdeñada”.

Este mes , la doctora Matthews renunció a su trabajo como pediatra comunitaria, diciendo que sentía que ya no podía trabajar en un sitio donde se “le negaba la oportunidad de utilizar en forma plena sus habilidades profesionales”, según un comunicado difundido por el grupo de campaña por los derechos religiosos, llamado Christian Concern for Our Nation [Preocupación cristiana por nuestra Nación].

Martin Pratt, ex jefe de los Servicios para los niños, los jóvenes y las familias, habló en nombre del Consejo en el Tribunal, donde dijo: “Le pregunté a [Matthews] si ella podría evaluar a los solicitantes sobre la base de sus méritos… y ella dijo que no podía. Ella no creía que ser adoptado por una pareja del mismo sexo fuese favorable al interés [superior] del niño. Ella sentía que no podía votar o participar en el panel”.

Pero Matthews le dijo al Tribunal que ella había sido efectivamente “excluida de la práctica de su vocación, debido a sus puntos de vista cristianos y a su juicio profesional”.

La ley permite que las parejas homosexuales puedan solicitar adoptar niños y no se les permite a los ayuntamientos negárselo a causa de su “orientación sexual”, amparadas por las Regulaciones para la Orientación Sexual sancionadas por el gobierno laborista.

Pero Matthews dijo que si bien la ley lo permite, ella tiene “reparos profesionales, basada en evidencia educativa y psicológica, respecto a las influencias sobre los niños que crecen en hogares homosexuales”.

Dijo que esta evidencia la lleva a creer que la adopción por homosexuales no es “la mejor opción posible para un niño”.

“Creo que podría haber sido posible para el Consejo del condado haberme permitido seguir trabajando como asesora médica y brindar mi compromiso y experiencia para el trabajo, pero también que se me permitiera abstenerme discretamente de votar en menos de 1 cada 20 casos”.

Matthews ha presentado una solicitud para que el caso sea remitido a la Corte de Justicia Europea, diciendo que es vital para el ejercicio de la libertad religiosa y profesional, y que su resultado podría afectar las carreras de muchos cristianos y otros miembros del personal médico profesional y el futuro de muchos niños que necesitan ser adoptados.