miércoles, 2 de febrero de 2011

Ola de arrestos a misioneros cristianos en Irán, con la amenaza de aumentar las detenciones


La Policía iraní ha arrestado a un número indeterminado de misioneros cristianos, a los que se les acusa de pertenecer a una organización prohibida y de hacer proselitismo. La organización misionera Elam identifica al menos a 70 cristianos que han sido arrestados sin que se presenten cargos de forma oficial. Los misioneros permanecen detenidos, sin posibilidad de recibir visitas de sus familiares y en condiciones difíciles de conocer.

Las detenciones se practicaron en Teherán principalmente, aunque también en otras ciudades del país. La mayoría se realizaron entre el 25 y el 30 de diciembre. Pero la situación podría ser aún más grave si se cumplen las amenazas realizadas por el gobernador Morterza Tamadon, que anunció que habría nuevas detenciones en los próximos días.

El responsable apenas aportó detalles sobre los detenidos, a los que no identificó y a los que se limitó a calificar de «tabshiri» (misioneros). Además, aseguró que pertenecen a un movimiento «herético y corrupto» que tampoco nombró, y que, según sus palabras, es «comparable» al grupo suní radical afgano «talibán».

«Al igual que los Talibán, que se han infiltrado en el Islam como un parásito, han creado este movimiento con apoyo del Reino Unido y en nombre del Cristianismo. Pero su conspiración ha sido descubierta y le hemos asestado el primer golpe», indicó.

El cristianismo y su práctica están permitidos en Irán, país que como otros Estados musulmanes condena con la muerte a aquellos que apostatan del Islam y prohíbe el proselitismo a otros credos.

Durante los días de Navidad, grupos de cristianos iraníes ya habían denunciado detenciones de correligionarios a los que se les acusa de apostasía, de introducir ideas desviadas a los jóvenes iraníes y de contacto con grupos extranjeros.

FAMILIAS DESTROZADAS
A pesar de la escasa información de las autoridades, algunos de los detenidos pudieron hacer llamadas para explicar su complicada situación. Uno de los detenidos fue capaz de hacer una llamada a los amigos desde un lugar desconocido en la mañana de las detenciones, dejando este mensaje. «Lamentablemente esta mañana las autoridades llegaron a nuestras casas. Nos arrestaron, junto a otros muchos creyentes. Quiero pediros que oréis por nosotros. Estamos seguros de que Dios nunca nos dejará ni nos abandonará. Dios los bendiga. Lo siento por dar malas noticias en Navidad, pero creo que Dios hará algo por nosotros». Los que recibieron el mensaje de voz quedaron impresionados por el coraje del que llama y la calma que mostraba.

Armados, aunque disfrazados de paisano, los agentes especiales de seguridad entraron por la fuerza las casas de los cristianos, mientras dormían, donde les detuvieron de forma violenta. Fueron esposados y llevados para ser interrogados. Entre los detenidos había cinco parejas casadas. Una pareja fue separada de su bebé de dos años, otra pareja también tuvo que abandonar su bebé, en periodo de lactancia. Un número de mujeres jóvenes solteras también se encontraban entre las detenidas.

Las fuerzas de seguridad irrumpieron en al menos cinco casas, saqueando posesiones personales, cambiando las cerraduras y colocando un sello del gobierno en la puerta. Después de muchas horas de interrogatorio, once de los detenidos fueron puestos en libertad. Los otros catorce se encuentran aún en prisión. No ha habido ningún contacto con ocho de los detenidos. Seis han sido capaces de hacer una llamada muy corta a sus familias. En una de las llamadas breves, uno de los detenidos se quejó de que están siendo sometidos a torturas.

En la web misionera de Elam (http://www.elam.com/articles/70-Christians-Arrested/) pueden encontrarse los nombres y las fotografías de los misioneros detenidos, por los que piden oración para que puedan ser liberados.