lunes, 30 de mayo de 2011

Jerusalén no será dividida dijo Benjamín Netanyahu ante el Congreso de EE-UU


Jerusalén representa para el Estado Judío de Israel su capital espiritual milenial, eterna e indisoluble, la ciudad santa del Rey David, lugar donde según la escatología bíblica, Jesucristo descenderá en su segunda venida para gobernar la tierra por mil años.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió ante el Congreso de Estados Unidos que Jerusalén, no será dividida y seguirá siendo la capital de Israel en caso de un acuerdo de paz con los palestinos, asegurando que la cuestión de los refugiados palestinos, sólo podrá resolverse fuera de las fronteras israelíes.

Dirigiéndose al Congreso de los Estados Unidos de América dijo: “Estoy profundamente conmovido por esta cálida bienvenida y estoy muy honrado de que me hayan dado la oportunidad de hablar en este Congreso, por segunda vez”, expresó, según las agencias Aurora y Europa Press.


“Veo muchos viejos amigos aquí y muchos nuevos amigos, tanto demócratas como republicanos”, señaló. “Israel no tiene mejor amigo que Estados Unidos y América no tiene mejor amigo que Israel”, resaltó.

El primer ministro del Estado israelí afirmó: “Estoy dispuesto a hacer concesiones dolorosas para lograr la paz. Como líder, mi responsabilidad es guiar a mi pueblo hacia la paz. No es fácil, porque reconozco que en una paz verdadera estaremos obligados a renunciar a partes de nuestra ancestral patria judía”, lamentó.

“Vamos a ser generosos con el tamaño del Estado palestino, pero como dijo Obama, la frontera será diferente a la de 1948. Israel no volverá a la frontera de 1967″, aseguró.

Dejó claro que la paz exigirá “compromisos dolorosos” y prometió que Israel será “generoso” en la cesión de territorio, pero plantear volver a las fronteras de 1967 es, inaceptable.

Benjamin Netanyahu, en su calidad de primer ministro de Israel, aprovechó para lanzar un mensaje al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. “Aceptaré un estado palestino, es tiempo de que Abbas, se dirija a su pueblo y les diga: ‘aceptaré un estado judío’”, externo.

Otra de las cuestiones a las que Israel, según su primer ministro, no está dispuesto, es a ceder una parte de Jerusalén. “Jerusalén nunca más será dividido. Sé que es un asunto difícil de aceptar para los palestinos, pero con creatividad e imaginación podemos alcanzar una solución”, puntualizó.

El alto cargo israelí, subrayó que Israel no es una potencia colonial. “El pueblo judío no es un ocupante extranjero. No somos los británicos en la India, o los belgas en el Congo. Esta es la tierra de nuestros antepasados…ninguna distorsión de la historia puede negar los 4000 años de vínculos entre el pueblo judío y la tierra judía”.

Netanyahu, felicitó a los EE.UU. por la eliminación del líder de la red terrorista Al Qaeda, el saudí Osama bin Laden. “Felicitaciones América-Lo atrapaste a bin Laden- ¡Que se vaya con el viento!”

En otra parte de su comparecencia el primer ministro israelí, ha descartado negociar con Hamás, tras el acuerdo de reconciliación entre el grupo islamista y el movimiento Al Fatá del presidente palestino, Mahmud Abbas, al que ha invitado a romper dicho pacto.

“Israel, está preparado para sentarse hoy y negociar la paz”, pero no con una Autoridad Palestina que cuente con “una rama de Al Qaeda”, como ha calificado implícitamente a Hamás.

Netanyahu, ha condenado enérgicamente el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás –desde la Franja de Gaza- y del grupo chií libanés Hezbolá. “No queremos vivir de esta forma”, dijo, al tiempo que indico que cualquier pacto de paz con los palestinos debe incluir “acuerdos de seguridad”.

“Así que le pido al presidente Abbas que deje el acuerdo con Hamás: siéntate y negocia”, agregó. De hacerlo, según Netanyahu, “Israel será el primero en reconocer a Palestina como nuevo Estado”, recordando que la iniciativa palestina de recurrir a Naciones Unidas en septiembre no traerá la paz, “ya que no puede ser impuesta sino negociada”.

Finalmente Netanyahu, recordó una vez más al Congreso que Israel es la única democracia en el turbulento Oriente Medio. “En el inestable Medio Oriente, Israel es un ancla de estabilidad”, afirmó y señaló que el Estado judío siempre va a ser amigo de Estados Unidos.