domingo, 2 de noviembre de 2014

Enfermera curada de ébola dice que con Dios todo es posible

Amber Vinson

La enfermera estadounidense Amber Vinson que contrajo el ébola por atender a un liberiano enfermo en Estados Unidos, logró dejar el hospital este martes tras ser declarada libre del virus. Ella agradece a Dios por su sanidad.



"En primer lugar quiero agradecer a Dios. Creo que con Dios todo es posible", dijo Vinson en conferencia de prensa.

Vinson y otra enfermera, Nina Pham, se contagiaron mientras atendían en el Hospital Presbiteriano de Texas, al liberiano Thomas Eric Duncan, quien contrajo el ébola en su país natal sin él saberlo y desarrolló después los síntomas cuando ya estaba en Estados Unidos.

Este hombre falleció el 8 de octubre, pero ellas lograron superar la enfermedad.

"Ha sido el amor de Dios que nos ha sostenido, nos ha dado la fortaleza para combatir", aseveró Vinson.

Tras ciertos errores de protocolo admitidos por el Hospital Presbiteriano de Texas, Vinson fue traslada al Hospital Emory de Atlanta, donde habían sido atendidos los misioneros cristianos Kent Brantly, Nancy Writebol y Rick Sacra, que contrajeron el virus mientras servían en Liberia.

Vinson reconoce la labor de la mayoría de estos creyentes...

"Doy las gracias a Kent Brantly y Nancy Writebol por su liderazgo en educar al público en esta enfermedad difícil pero tratable".

La joven de 29 años de edad, agradeció por todas las oraciones que han hecho por ella.

"Esas oraciones me han sostenido", agregó.

El miedo a un posible brote de ébola en EEUU creció cuando se supo que, antes de ser diagnosticada, Vinson viajó en avión desde Cleveland a Dallas con un poco de fiebre, y con el visto bueno de un funcionario de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.

Al igual que Vinson, Pham fue dada de alta el pasado viernes y abandonó el centro clínico de los Institutos Nacionales de Salud en el que estaba internada en Bethesda, a las afueras de Washington.

Tras dejar el centro clínico Pham, de 26 años, fue recibida por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el Despacho Oval.

El encuentro fue cerrado a la prensa, pero los fotógrafos pudieron inmortalizar el abrazo que Obama dio a Pham, reflejo del deseo del presidente de tranquilizar a los ciudadanos estadounidenses tras los primeros casos de ébola detectados en el país.