martes, 16 de octubre de 2018

ORGANIZACIÓN CRISTIANA EVANGÉLICA SIN DENOMINACIÓN ESTABLECE BASES DE AYUDA POR HURACANES EN FLORIDA Y GEORGIA

Los voluntarios de Samaritan’s Purse has estado trabajando en Albany, Georgia, ayudando a los propietarios de viviendas a retirar los árboles derribados y cubrir los techos dañados. Los equipos de evaluación se encuentran en el Panhandle de Florida, que determinan las necesidades de los propietarios de viviendas, donde muchas comunidades experimentaron pérdidas generalizadas a medida que los hogares fueron lavados de los cimientos por vientos poderosos y marejadas. El número de muertos por el huracán Michael en las áreas afectadas ha aumentado a 18 personas y cientos siguen sin ser contabilizadas. Ore por la protección de los trabajadores de emergencia, nuestro personal y voluntarios, y de los propietarios de viviendas cuando comienzan a enfrentar las realidades de la vida después de la tormenta.
Samaritan’s Purse está estableciendo lugares de trabajo a lo largo del litoral de Florida y Albany, Ga. En los próximos días comenzaremos a recibir voluntarios. Desde Florida a Virginia se estima que 1.4 millones de personas están sin energía eléctrica, y Michael continua su amenaza con vientos y lluvia a las comunidades del Atlántico medio conforme avanza hacia el mar. Personal de Samaritan’s Purse está evaluando las necesidades de las comunidades devastadas. Por lo menos 11 muertes se han reportado desde que el huracán Michael toco tierra la tarde del 10 de octubre.
Conforme el Huracán Michael – una tormenta monstruosa de categoría 4 – se acerca a la Costa del Golfo y de Florida con vientos máximos sostenidos a una velocidad de 249 kilómetros por hora, pedimos que por favor oren para que Dios salve la vida humana y minimice el potencial de daños a la propiedad. El Gobernador de Florida, Rick Scott, ha declarado un estado de emergencia para 35 condados. Decenas de miles de personas han recibido la orden de evacuar el área.
El personal de Samaritan’s Purse está preparado con equipo listos para responder y ayudar a aquellos en necesidad a lo largo de la Costa del Golfo y en Albany, Ga., donde se espera que Michael pase como una tormenta de Categoría 2. “Hemos estado en contacto con nuestros compañeros de otras iglesias que están en el camino de la tormenta.”
Los vientos destructivos, las lluvias torrenciales y una marejada catastrófica de hasta 4 metros amenazan las áreas costeras e interiores.
“Incluso cuando nuestros equipos trabajan duro para ayudar a los afectados por el Huracán Florence, nuestros ojos están en la Costa del Golfo,” dijo Franklin Graham Presidente de Samaritan’s Purse. “Michael es el peor huracán que haga golpeado la costa de Florida en los últimos 150 años. Estamos orando por todos los que se encuentran en su camino y nos preparamos para ayudar en el nombre de Jesús después de que pase la tormenta.”
La tormenta rugió en tierra cerca de Panama City, Florida y se espera que se mueva rápidamente hacia el noreste a través de partes de Alabama, Georgia, Norte y Sur Carolina y Virginia.
El miedo es que afectará partes de las Carolinas que todavía se están recuperando del huracán Florence.
Incluso cuando nos preparamos para responder a las áreas más duramente golpeadas de Florida y el sureste, equipos de voluntarios continúan los esfuerzos de recuperación en las Carolinas, así como en proyectos de reconstrucción en las comunidades dañadas por el huracán a lo largo de la costa de Texas. Por favor continúen orando por nuestro personal, voluntarios y propietarios de casas conforme reconstruyen sus vidas después de estas tormentas devastadoras.

PASTOR EVANGÉLICO ES OBLIGADO A EXILIARSE POR LLEVAR ALIMENTOS Y ORACIONES

Ayudar con alimentos y oraciones a personas que participaron, meses atrás,  en protestas en contra del gobierno de Nicaragua, condenó al exilio al pastor evangélico, Rudy Palacios, después que las autoridades giraron orden de captura en su contra,  por supuestas vinculaciones con actividades terroristas.
Palacios en compañía de dos hijos decidió abandonar el país, el pasado mes de julio, tras recibir mensajes de amenaza en su contra y la de su familia, a través de Facebook, por lo que tuvo que huir como delincuente sin cometer ningún delito.
El religioso narró a un medio de circulación nacional del país Centroamericano, que su huida para salvar su vida y la de sus vástagos, le significo renunciar a su esposa, una hija menor y a su congregación que pastoreó durante once años, en la ciudad de Jinotepe, en Carazo, Nicaragua.
El líder cristiano evangélico, antes de su huida, pastoreaba la iglesia La Roca, donde se congregaban 1, 500 miembros, quienes habían perdido la tranquilidad, por las amenazas de ataques de la Policía Nacional para remover los tranques que la población había levantado, en esos días, como forma de protesta, y tal situación era una preocupación para el pastor, de acuerdo al reporte del medio de comunicación.
“Las amenazas comenzaron a llegar desde el mes de mayo, cuando decidí apoyar con alimentos y oraciones a jóvenes que sufrían de la represión en mi ciudad. Me hacían llamadas, recibía mensajes en WassApp, en Facebook o me enviaban emisarios, hicieron pintas en mi casa con mensajes amenazantes” narró Palacios, desde su exilio en Costa Rica, para La Prensa.
Palacios tiene una trayectoria de 23 años como pastor, estudió en el seminario Teológico Bautista, luego fue pastor de la iglesia Bautista durante 10 años y fundo la iglesia La Roca, que tiene ocho subsidiarias en los departamentos orientales del pacífico de Nicaragua.
La última vez que su rebaño lo vió en la iglesia fue en junio, cuando llegó a dar el mensaje de domingo, donde menos de la mitad de la congregación estaba asistiendo por el estado de convulsión que había en la ciudad.
Ahora en contra del líder religioso pesa una acusación de terrorismo de parte de las autoridades, por lo que tiene orden de captura, y esto lo impide regresar al país y su pueblo natal; “jamás me imaginé ser un perseguido y menos que me catalogaran como criminal, Sin embargo, tengo mi conciencia tranquila, no he robado, no he matado, sólo he dicho la verdad y la seguiré diciendo” manifestó el pastor evangélico, desde el exilio, para La Prensa.
La iglesia La Roca era una de las más grandes de esa ciudad, cuando había buena asistencia se congregaban hasta 600 personas. Pero, ahora sin su pastor, con tres miembros muertos, otros encarcelados y huyendo, los que quedan hacen esfuerzo por continuar congregándose, en un lugar más pequeño.