lunes, 19 de agosto de 2019

Los niños se vuelven víctimas de la campaña antirreligión

La política agresiva del PCCh para mantener a los niños lejos de las iglesias ha provocado traumas a estos y a sus familias. Testimonios de cristianos que se han visto afectados.

por Gu Xi
Desde el año pasado, el PCCh (Partido Comunista Chino) ha estado intensificando su control sobre la fe de los menores. Desde los jardines de infantes hasta las universidades, todas las escuelas han prohibido expresamente a los estudiantes creer en la religión y están promoviendo vigorosamente todo tipo de actividades antirreligiosas. Las escuelas incluso están exigiendo a los estudiantes que informen acerca de los miembros de su familia que creen en Dios. Y las consecuencias negativas de las campañas del PCCh en los planteles están comenzando a verse. Algunos creyentes informaron que sus hijos habían comenzado a tenerle miedo a la religión y a alejarse de sus parientes cristianos.

“Mi abuela es una mala persona”

Una cristiana de la tercera edad de la provincia noroccidental de Shaanxi contó a Bitter Winter que, debido a su fe, su nieto la considera una “mala persona” y se ha estado negando a llamarla “abuela” desde hace mucho tiempo.
Un día el año pasado, su nieto, que está en cuarto año de primaria, regresó a casa y le dijo con pánico que la maestra había exigido que todos los estudiantes reportaran a la escuela a sus familiares que creen en Dios. “Si no lo hacemos, estaremos protegiendo a personas malas. ¡Tú eres una mala persona!”, dijo el niño.
Claramente, este incidente ha puesto mucha presión sobre el niño, que tiene menos de diez años. “Si no hablo, si no informo, ¿acaso no seré yo también una mala persona?”, preguntó con los ojos llenos de lágrimas.
Desde entonces, el niño se ha distanciado de su abuela. “Algunas veces me acerco para tocarlo y de inmediato se quita y no me permite hacerlo. Tampoco me llama ‘abuela’. Piensa que su abuela es una mala persona”, dijo la anciana mujer. “Se ve un tanto intranquilo y no habla mucho con las personas”.
Este no es un caso aislado. Previamente, los cristianos han reportado situaciones en las que sus hijos han comenzado a odiar la religión como resultado del adoctrinamiento que reciben en las escuelas. “En la escuela, los maestros a menudo hablan de cómo no se permite creer en Dios; tiene un enorme impacto sobre los niños”, contó otro cristiano a Bitter Winter. “Anteriormente, mi hijo era muy obediente y a menudo cantaba himnos con nosotros. Ahora, no sólo no reconoce la existencia de Dios, sino que, incluso, ha comenzado a oponerse a mi creencia en Él”.

Ni siquiera los niños de kínder son pasados por alto

El padre de un niño que asiste a un jardín de infantes en la ciudad de Suihua en la provincia nororiental de Heilongjiang informó que, en mayo, su hijo le dijo que oficiales de policía fueron al kínder y preguntaron a cada niño si sus padres creían en Dios. Los agentes de policía amenazaron con picar a los niños en los glúteos con una aguja si no hablaban, dijo el menor.
Sus padres estaban angustiados, pero a pesar de lo mucho que le pidieron que les diera más detalles, el niño no estuvo dispuesto a decir nada más. “Solamente dijo que la maestra les prohibió hablar al respecto y nos pidió que no lo presionáramos. Luego, salió corriendo”, recordó el padre, que todavía no sabía de qué otra forma había amenazado la policía a los niños.
De hecho, ha habido casos frecuentes en los que la policía o el personal docente han utilizado métodos como el castigo corporal o las amenazas para presionar a los niños para que reporten a los miembros de su familia que creen en Dios.
Una maestra de kínder de la provincia nororiental de Jilin informó a Bitter Winter que las primarias, secundarias y jardines de niños locales recientemente proyectaron películas anti-xie jiao a los niños para adoctrinarlos con el sentimiento antirreligioso. El PCCh cataloga ciertas religiones de rápido crecimiento a las que no puede controlar como xie jiao y las reprime. En estos videos propagandísticos se añaden elementos atemorizantes y denigrantes acerca de las personas de fe.
Reunión de un grupo de una escuela primaria acerca de la lucha en contra de las xie jiao.
Reunión de un grupo de una escuela primaria acerca de la lucha en contra de las xie jiao (tomada de Internet).
“Los niños más pequeños tienen sólo tres años y los más grandes tienen seis. Algunos ni siquiera entienden lo que se dice. ¡Lo que el PCCh está haciendo al mostrar películas antirreligiosas a niños tan pequeños es verdaderamente terrible!”, dijo la maestra.

Los traumas psicológicos son difíciles de remediar

Los niños que siguen la creencia de sus padres en Dios enfrentan consecuencias todavía más duras. Una estudiante de tercer año de una escuela primaria en la ciudad de Shangqiu de Henán fue blanco de ataques en su escuela porque previamente había ido con su padre a reuniones en la iglesia.
Un día, en octubre pasado, el director de la escuela reprendió públicamente a varios estudiantes en una reunión escolar y les prohibió que siguieran las creencias cristianas de sus padres. Luego ordenó a una estudiante de tercer año que se parara frente a toda la escuela para ser castigada y criticada y la citó como un mal ejemplo que no debían seguir otros estudiantes. La niña estuvo llorando a lo largo de todo el proceso.
Una maestra de kínder habla con los niños en una clase.
Una maestra de kínder habla con los niños en una clase (tomada de Internet).
Posteriormente, cuando quiera que el director se acercaba a ella, la golpeaba con la mano o con cualquier cosa que tuviera, amenazándola con expulsarla de la escuela si seguía creyendo en Dios. La humillación pública y el acoso constante por parte del director han puesto una enorme presión psicológica sobre ella.
“A menudo se niega a bajarse del autobús a la entrada de la escuela. A la hora de la salida, también evita a las personas cuando se va. Algunas veces llora de camino a casa”, dijo una de sus compañeras de clase. “A menudo le preocupa que sus compañeros hablen de ella a sus espaldas o que la maestra la regañe”. La niña también añadió que los ataques de la escuela han provocado que otros niños le tengan miedo a la religión y la eviten.